Ábreme la puerta que yo te doy conversación.
Si no puedes dormir yo te leo el cuento de los imposibles.
Ahora me acomodo entre notas musicales.
http://mispersonalbilonguis.blogspot.com/
domingo, 21 de junio de 2009
martes, 24 de febrero de 2009
=)
Contigo me acuesto, lloro y rio.
Te muerdo, me besas, me olvido.
Contigo viajo, ceno y salto al vacío.
Me muerdes, te beso, te olvidas.
Sonrío, me enfado, me corro contigo.
Tomo el sol, te hago un masaje y te meto mano.
Me metes mano, no hay masaje y tomas el sol tumbada en mis piernas.
Contigo voy de conciertos, te echo de menos y te espero en el chino de Aponte.
Te abrazo.
Me abrazas.
Tiemblo. Tiemblas...
Te muerdo, me besas, me olvido.
Contigo viajo, ceno y salto al vacío.
Me muerdes, te beso, te olvidas.
Sonrío, me enfado, me corro contigo.
Tomo el sol, te hago un masaje y te meto mano.
Me metes mano, no hay masaje y tomas el sol tumbada en mis piernas.
Contigo voy de conciertos, te echo de menos y te espero en el chino de Aponte.
Te abrazo.
Me abrazas.
Tiemblo. Tiemblas...
Pira
El niño se quema con el cigarro que encendió el padre. Sabía que aquello incandescente le haría daño,
pero se veía hipnotizado por la anaranjada luz.
Ella sabía perfectamente que estaba cogido. Se repetía constantemente: ¡NO!
Se despertó ese instinto suicida...Tentador.
¿Curiosidad?. ¿Deseo?. Llamada de la carne.
¿Cuánta gente hay dispuesta a quemarse a lo bonzo? ¿Cuántos se mean en la cama?
5 minutos, media hora, una hora... y después se vuelve cada uno al sitio.
Sí, claro...
pero se veía hipnotizado por la anaranjada luz.
Ella sabía perfectamente que estaba cogido. Se repetía constantemente: ¡NO!
Se despertó ese instinto suicida...Tentador.
¿Curiosidad?. ¿Deseo?. Llamada de la carne.
¿Cuánta gente hay dispuesta a quemarse a lo bonzo? ¿Cuántos se mean en la cama?
5 minutos, media hora, una hora... y después se vuelve cada uno al sitio.
Sí, claro...
miércoles, 18 de febrero de 2009
domingo, 8 de febrero de 2009
How old are you?
lunes, 2 de febrero de 2009
Escritora (des)conocida
La vi. Estoy seguro que esa era ella.
Paseaba por la facultad y grapaba unos apuntes en copistería.
Era ella seguro.
Con su melena que identifiqué luego en una foto.
Sinceramente la esperaba más atractiva aunque
después pensé que eso da igual, a mí lo que me gusta es como escribe.
La manera con la que desliza su sentimiento en alguna hoja de papel,
la forma con la que deja de lado al ser masculino,
de necesitarnos, de arrepentirse y [...]
[...] de mandarnos al carajo.
Paseaba por la facultad y grapaba unos apuntes en copistería.
Era ella seguro.
Con su melena que identifiqué luego en una foto.
Sinceramente la esperaba más atractiva aunque
después pensé que eso da igual, a mí lo que me gusta es como escribe.
La manera con la que desliza su sentimiento en alguna hoja de papel,
la forma con la que deja de lado al ser masculino,
de necesitarnos, de arrepentirse y [...]
[...] de mandarnos al carajo.
viernes, 16 de enero de 2009
martes, 13 de enero de 2009
Déjate de cuentos
Si me das un beso, te partiré la cara.
No toques mis carnosos labios rojos.
Si me dieses un beso, te partiría la cara.
No toques mis carnosos labios rojos.
Si me hubieras dado un beso, te habría partido la cara.
No toques mis carnosos labiso rojos.
Menos mal que me comiste el coño.
No toques mis carnosos labios rojos.
Si me dieses un beso, te partiría la cara.
No toques mis carnosos labios rojos.
Si me hubieras dado un beso, te habría partido la cara.
No toques mis carnosos labiso rojos.
Menos mal que me comiste el coño.
martes, 23 de diciembre de 2008
Síndrome
La ciudad apesta a castañas devoradas por gusanos que viajan a los estómagos de los viandantes cargados de bolsas doradas.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Batallita

-Vámonos Juan. Es tarde.
-Sí, la verdad que hace mucho que debía haberme ido a casa pero me entretuve con el periódico. ¿Sabe usted que ahora gobierna un negro en América?
-Sí Juan, un negro. Ande acompáñeme a cerrar y bajamos para su casa.
-Cuando Fulanito le partió la boca a Menganito, eso sí que fue gracioso.
-Me dijo usted que fue aquí, ¿no?
-Aquí mismo: era yo un chavalillo y el que se las daba de más fuerte del pueblo, Menganito, llegó presumiendo para echar un pulso. Fulanito le retó y perdió pero este se levantó y le dijo….
-“Así si me ganas pero con esto no” y le dio un derechazo en todo el hocico.
-Eso es. Qué tiempos.
-Bueno pues ya está. Mañana a las 6.00 vendrá Marcial a abrir, que el Pelao viene pronto a montar el puesto.
-¡Ay, Marcial! Que muchacho tan bueno. Su padre era un encanto, de estos hombres que…
miércoles, 10 de diciembre de 2008
El cómo...
Ella lo espera sentada en la terraza. Sostiene con las dos manos un colacao calentito.
Algunos rayos de sol se cuelan
entre las
nubes mientras
cierra los ojos y se apoya
contra la pared. Deja caer su cabeza y mira el grumo
de cacao que no pudo disolver la leche.
Lleva un chaleco de cuello vuelto. Tiene frío
pero se está bien en la terraza
a pesar de ello.
Allí había pasado el verano, devorando crucigramas,
yéndose a zambullir
en el agua que se presumía helada en esta época del año.
Piensa cómo pasa el tiempo
y lo contenta que está aunque no sabe cómo,
de qué manera expresarlo.
El calor de los rayos de sol se ha esfumado. La gran
nube gris eclipsa
la bonita estampa de
la chica toma colacao en la terraza.
-“Te preparo una tostada”
-“Sí, con mermelada”, contesta ella mientras lo ve irse a la cocina.
Algunos rayos de sol se cuelan
entre las
nubes mientras
cierra los ojos y se apoya
contra la pared. Deja caer su cabeza y mira el grumo
de cacao que no pudo disolver la leche.
Lleva un chaleco de cuello vuelto. Tiene frío
pero se está bien en la terraza
a pesar de ello.
Allí había pasado el verano, devorando crucigramas,
yéndose a zambullir
en el agua que se presumía helada en esta época del año.
Piensa cómo pasa el tiempo
y lo contenta que está aunque no sabe cómo,
de qué manera expresarlo.
El calor de los rayos de sol se ha esfumado. La gran
nube gris eclipsa
la bonita estampa de
la chica toma colacao en la terraza.
-“Te preparo una tostada”
-“Sí, con mermelada”, contesta ella mientras lo ve irse a la cocina.
martes, 9 de diciembre de 2008
Los del fotomatón
Átame tras el viaje y deja que me quede contigo.
Abrázame y no me sueltes porque no llevo paracaídas.
Bésame en la mejilla.
Sonríeme y te veo después.
Atrápame en el tiempo haciéndole al guiño al señor que se esconde detrás de esa máquina.
Abrázame y no me sueltes porque no llevo paracaídas.
Bésame en la mejilla.
Sonríeme y te veo después.
Atrápame en el tiempo haciéndole al guiño al señor que se esconde detrás de esa máquina.
viernes, 21 de noviembre de 2008
Mombasa
Mírame. Mírame con esos ojos negros
que me incitan a tirarme al vacío.
Tócame con tus ásperas manos y bésame
con tus labios carnosos.
Por tu nariz chata caen las lágrimas antes de tocar
la árida tierra que daña tu caminar.
Al son de tu percusión se desvela la pantera
que me deja ver su cuerpo desnudo. Vuélvete, suéltate
el pelo azabache y dime cómo puedes ser tan bella.
que me incitan a tirarme al vacío.
Tócame con tus ásperas manos y bésame
con tus labios carnosos.
Por tu nariz chata caen las lágrimas antes de tocar
la árida tierra que daña tu caminar.
Al son de tu percusión se desvela la pantera
que me deja ver su cuerpo desnudo. Vuélvete, suéltate
el pelo azabache y dime cómo puedes ser tan bella.
martes, 18 de noviembre de 2008
Sólo quiero ver la película tranquilo (DON 3.9)
Bob está sentado en segunda fila.
En su clase de Historia del Periodismo se está proyectando una film acerca de cómo surgiría la prensa moral.
Bob se queja. Bob mueve le pie. Bob está nervioso.
Bob se levanta, saca la recortada que lleva en la mochila y apunta al personal del ala izquierda; su derecha.
-¿Queréis cerrar vuestra puta boca?
- Bobby cálmate, le dice Jenny.
- Si, no es nada Jenny. ¿Verdad chicos?
Bob sonríe. Bob se sienta.
Ha estado apunto de volarle la cabeza a unos cuantos.
Imperiosa necesidad de cometer algún que otro asesinato.
En su clase de Historia del Periodismo se está proyectando una film acerca de cómo surgiría la prensa moral.
Bob se queja. Bob mueve le pie. Bob está nervioso.
Bob se levanta, saca la recortada que lleva en la mochila y apunta al personal del ala izquierda; su derecha.
-¿Queréis cerrar vuestra puta boca?
- Bobby cálmate, le dice Jenny.
- Si, no es nada Jenny. ¿Verdad chicos?
Bob sonríe. Bob se sienta.
Ha estado apunto de volarle la cabeza a unos cuantos.
Imperiosa necesidad de cometer algún que otro asesinato.
viernes, 14 de noviembre de 2008
To me
Me gusta la noche.
Me encanta que pasen las 23.30h y que la mayor parte de la ciudad disfrute de la cama mientras yo termino de
ver La 2 noticias. (me gusta ese telediario)
Es después del informativo cuando despliego folios, cuartillas, bolígrafos pilot de tinta líquida, siempre V5, libros y algún Cd.
Es la hora de desordenar mi escritorio, leer, escribir, parar de hacer todo eso para cantar esa estrofa redonda, volver a leer, soñar, buscar las palabras adecuadas, divagar, viajar…
Hora del café o té algo calentito para que acompañe a la línea que te escribo entre sorbo y sorbo.
Veo algún vídeo en el ordenador, me descargo la bibliografía del gran Chinaski o
utilizo el procesador de texto mientras la reina de mi habitación se pone celosa.
Es soberbio cuando lees un relato de éste, un cuento de aquel, un soneto del de más allá y todo con un fondo musical en otro idioma para dejarme llevar por el ritmo de ese piano, guitarra acústica o lo que salga de los altavoces.
"No sé muy bien cuándo vi por primera vez a Lydia Vanee. Fue hace cerca de seis años y yo acababa de dejar un trabajo de doce años como empleado de correos para hacerme escritor. Estaba aterrorizado y bebía más que nunca. Estaba intentando empezar mi primera novela. Me bebía una botella de whisky y una docena de cervezas cada noche mientras escribía. Fumaba puros baratos y le pegaba a la máquina de escribir y escuchaba música clásica en la radio hasta que amanecía. Me había fijado un mínimo de diez páginas por noche, pero hasta el día siguiente, nunca podía saber cuántas páginas había escrito. Me levantaba por la mañana, vomitaba y entonces me iba hasta la sala y miraba en el sofá para ver cuántas hojas había. Siempre excedían de las diez. Unas veces había 17, otras 18, 23, 25 páginas. Por supuesto, el trabajo de cada noche tenía que ser corregido o tirado a la basura. Me llevó veintiuna noches escribir mi primera novela".
Mujeres, Bukowski.
sábado, 8 de noviembre de 2008
Tarde de septiembre
He mirado a Rembrandt a la cara.
- "Buenas tardes", le dije mientras pensaba lo bien que se conserva.
Sin mediar palabra avancé por la sala y observé la partida de cartas más interesante de la historia. Yo ya imaginaba
la jugada aún sin conocer de mus, póker o lo que fuera a lo que estuviesen jugando,
pero decidí no ensalzar a los jugadores pues en la planta de abajo dormía una señorita sobre su mesa.
-"Vete a la playa, toma un poco de sol" le sugerí de forma respetuosa a Felipe IV.
Delegaría sus funciones al Conde-Duque por un tiempo.
-"¡Unas vacaciones te voy a dar yo a ti!", le escuché exclamar. Obediente a la corona, me dirigí a Tahití para disfrutar de una siesta en el exótico destino donde las frutas te a sirven negras de pelo azabache.
Me largué de allí con el mismo aire fresco que mueve al ciprés porque las 17.30h se avecinaban,
sin embargo tuve tiempo de despedir a Sócrates como cual discípulo antes de perderme entre la arboleda.
- "Buenas tardes", le dije mientras pensaba lo bien que se conserva.
Sin mediar palabra avancé por la sala y observé la partida de cartas más interesante de la historia. Yo ya imaginaba
la jugada aún sin conocer de mus, póker o lo que fuera a lo que estuviesen jugando,
pero decidí no ensalzar a los jugadores pues en la planta de abajo dormía una señorita sobre su mesa.
-"Vete a la playa, toma un poco de sol" le sugerí de forma respetuosa a Felipe IV.
Delegaría sus funciones al Conde-Duque por un tiempo.
-"¡Unas vacaciones te voy a dar yo a ti!", le escuché exclamar. Obediente a la corona, me dirigí a Tahití para disfrutar de una siesta en el exótico destino donde las frutas te a sirven negras de pelo azabache.
Me largué de allí con el mismo aire fresco que mueve al ciprés porque las 17.30h se avecinaban,
sin embargo tuve tiempo de despedir a Sócrates como cual discípulo antes de perderme entre la arboleda.
jueves, 30 de octubre de 2008
viernes, 24 de octubre de 2008
SED
Atractiva. Me encanta cuando esos ojos marrones me miran.
Ella vive con ella misma, añorando alquien que la tome por la cintura, que la bese bien fuerte.
¿No pasó ya demasiado tiempo esperando?
Toma cada borrachera como una vía de escape. - "Un par de cubatas, lolita".
Y muerde el labio a ese que elige. Se agarran. Se meten mano.
Se levanta a mediodía sin apenas recordar la cara del tipo pero sí el muerdo.
Va, camina, anda...
Conduce a la facultad. Intenta ser una más. Lo es.
Ha conocido a un chaval. No un polvo más. No un lobo.
Alguien diferente , o por lo menos eso piensa ella,
alguien que le haría muy bien, que le aportaría confianza,
alguien que tiene novia.
Ella vive con ella misma, añorando alquien que la tome por la cintura, que la bese bien fuerte.
¿No pasó ya demasiado tiempo esperando?
Toma cada borrachera como una vía de escape. - "Un par de cubatas, lolita".
Y muerde el labio a ese que elige. Se agarran. Se meten mano.
Se levanta a mediodía sin apenas recordar la cara del tipo pero sí el muerdo.
Va, camina, anda...
Conduce a la facultad. Intenta ser una más. Lo es.
Ha conocido a un chaval. No un polvo más. No un lobo.
Alguien diferente , o por lo menos eso piensa ella,
alguien que le haría muy bien, que le aportaría confianza,
alguien que tiene novia.
martes, 21 de octubre de 2008
Tentaciones
Hacer el amor con la persona que en ese momento eliges sin que nada te aparte el pensamiento de tirarte al cuello.
Fugarte de casa y empezar de nuevo.
Ser pez o viajar a la sabana y almorzar con los leones.
Robar ideas. Maldecir a tu madre a la cara.
Vivir en la época griega, o romana, o ser revolucionario francés con fin en la guillotina.
Acabar y saltar al vacío.
Acostarte con la novia de tu mejor amigo.
Cenar gratis en algún restaurante caro o pasar la noche entre sábanas de seda.
Llenar la bañera y sumergirte dentro.
Pegarle un tiro a alguien -ese que te jode- y dedicarte a beber.
Dar jamón de pata negra al perro y dejar plantado a alguien famoso.
Colgar un Picasso de tu cuarto y patear el culo a la alcaldesa.
No crecer. Perder la memoria.
Vender el alma.
Fugarte de casa y empezar de nuevo.
Ser pez o viajar a la sabana y almorzar con los leones.
Robar ideas. Maldecir a tu madre a la cara.
Vivir en la época griega, o romana, o ser revolucionario francés con fin en la guillotina.
Acabar y saltar al vacío.
Acostarte con la novia de tu mejor amigo.
Cenar gratis en algún restaurante caro o pasar la noche entre sábanas de seda.
Llenar la bañera y sumergirte dentro.
Pegarle un tiro a alguien -ese que te jode- y dedicarte a beber.
Dar jamón de pata negra al perro y dejar plantado a alguien famoso.
Colgar un Picasso de tu cuarto y patear el culo a la alcaldesa.
No crecer. Perder la memoria.
Vender el alma.
jueves, 16 de octubre de 2008
JE SUIS VRAIMENT DEGEULASSE
Lo peor de todo es quedarte sin esencia. Sin saber qué carajo contar.
Cuéntame cómo te enamoraste de aquella tía. De lo que hiciste para olvidar lo que buscabas.
Cómo quisiste fumar, follar y perderte por el desierto.
Deja de leer a ese viejo y de pensar que llegaras a algo más de donde todo arriba.
Pónmela dura mientras me dices que te vas con otro
y no piensas volverme a ver.
Yo te cuento cómo fue mi día, cómo me traiciono y me calmo con un café.
Quiero ocultar lo que yo solo sé. No pienso en contarte
cuántos cuernos me puse.
Enciende la lavadora y echa toda la ropa que se amontona en mi habitación.
Escucha ese disco que te regalé y pon el track 8; ese que dice que te van a dar por culo.
Te cuento cuánto de loco estoy por ti y cómo te odio.
Mira, me voy a emborrachar y me tiraré a la vecina. Me echaré en el colchón a dormir y
te contaré que soñé con ángeles negros que me apartaron de la rutina y que de lo vacilón que soy me paso el tiempo por lo cojones.
Desperdicio por completo.
Al final de la escapada de Jean Luc Godard inspiró estas líneas.
Cuéntame cómo te enamoraste de aquella tía. De lo que hiciste para olvidar lo que buscabas.
Cómo quisiste fumar, follar y perderte por el desierto.
Deja de leer a ese viejo y de pensar que llegaras a algo más de donde todo arriba.
Pónmela dura mientras me dices que te vas con otro
y no piensas volverme a ver.
Yo te cuento cómo fue mi día, cómo me traiciono y me calmo con un café.
Quiero ocultar lo que yo solo sé. No pienso en contarte
cuántos cuernos me puse.
Enciende la lavadora y echa toda la ropa que se amontona en mi habitación.
Escucha ese disco que te regalé y pon el track 8; ese que dice que te van a dar por culo.
Te cuento cuánto de loco estoy por ti y cómo te odio.
Mira, me voy a emborrachar y me tiraré a la vecina. Me echaré en el colchón a dormir y
te contaré que soñé con ángeles negros que me apartaron de la rutina y que de lo vacilón que soy me paso el tiempo por lo cojones.
Desperdicio por completo.
Al final de la escapada de Jean Luc Godard inspiró estas líneas.
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