martes, 30 de septiembre de 2008

ANA

Mi nombre es Ana. Tengo 21 años y no sé qué
hacer con mi vida.
Había pensado abrirme como una lata en escabeche pero descarté la opción
para que la asistenta no tuviera que sacar mi podrida sangre de la alfombra.
No podría coger el abrelatas y suicidarme en la cocina.
¡Qué poco gusto por la muerte!.

Estudio Publicidad y RR.PP. y la verdad que no me va
nada mal pero el resto de mi vida es un caos: mi familia (si la tengo), mis amigas, mi novio… Matizo: mi EXnovio.

Hace unos meses mi novio, Hugo, me dijo que me dejaba sin ninguna explicación.
Supongo que dejó de sentir ese amor enloquecido por mí y lo notaba distante.
Obviamente yo lo sabía pero me afanaba
por contentarlo y que las cosas se solucionaran.
Le preparé una fabulosa cena. Estábamos solos en mi casa y tenía el postre preparado.
Mientras engullía el pez espada con salsa verde soltó: - “Cariño, esto está delicioso” al que le siguió mi “Gracias”.

Una mierda. Una auténtica mierda fue esa cena.
No hubo ni una palabra más hasta que me
anunció que no podría disfrutar del postre.
- “Las cosas no están bien. Andamos de aquí para allá. Deambulamos.”
– “Hugo…hay que…”
– “Lo siento. Te llamaré”.


Creo que fue ahí cuando rompimos. Digo creo porque
en la fiesta de Brian lo hicimos como nunca. Se entregó por completo.
Creo que fue el polvo pos-ruptura.
No lo odio y sé que debería hacerlo.

Mi psicólogo me dice que no lo vea. Que me plantee el Erasmus y que salga, que me divierta.

lunes, 29 de septiembre de 2008

5º WEST 63RD

Tengo dos manzanas y un bote relleno de cereales.
Un sándwich mixto. Una botella de agua vacía y dos bolsas
de ropa sucia en el armario.
Ven a pasar esta noche sin lujos. Toma la amarilla, no es muy tarde,
y bájate en la 57.
Como ves, apenas hay nada que ofrecerte.
Vivo en una apagada habitación pero para qué necesitamos más luz.

Una cama, una mesa, una silla...

Vente, te recojo o llama a 920 de la Y.
Olvidaremos las preocupaciones y no tendré que recurrir a mirarte desnuda.
Vente a dormir esta noche y despiértame para hacer la colada.

lunes, 22 de septiembre de 2008

NY Public Library

WALK!
Avancé por el paso de peatones de la 5 con la 42
y de repente te vi.
Avanzabas con tu sonrisa encantadora y
escuchando música en tu iPod.
Nos cruzamos y tú -siempre sabias-
ya conocías lo que pensaba y me sacaste la lengua de forma burlona.
Yo supe qué decir y vi como mi Frapuccino de moccha
se derramaba en mis converse rojas.
Pasaste de largo y giraste la cabeza
para ver qué tal me encontraba después de ser mofado por tu lengua.
Sonreíste y yo te devolví el saludo.
"See you!" escuché, seguido de un fortísimo bocinazo del taxi
que me devolvía a aquella mañana de septiembre.