sábado, 11 de agosto de 2007

Pasajeros al tren



Alguien sabe qué se siente cuando vas en un tren mirando por la ventana...
Todo se para aunque vayas a toda máquina.

Quizás has dejado lo que te quedaba en aquella triste estación antes de subirte.
No sabes qué te ocurre, pero puedes sentir un cierto vacío, desnudez...
Quizás estabas deseando coger ese tren para olvidar lo que tenías y empezar de nuevo.
Quizás huyes del pasado o emprendes el camino de vuelta.

Te vas a casa o regresas.
Puede que no vayas a ningún lado, solo que te dejes llevar...
Praderas, montañas, algún pueblo a lo lejos...todo pasa veloz mientras miras por esa ventana llena de dedos marcados.
Sólo te distrae el revisor pidiendo el billete pero vuelves al desvanecimiento anterior cuando este camina por el pasillo hacia otro pasajero.

No sabes que explicar lo sucedido después, al bajar y llegar a tu destino que puede ser ninguna parte.
Quizás la vida es un tren, sufre retrasos, existen paradas, alcanza gran velocidad pero siempre hay un momento en el que se detiene, no para pudrirse sino que frena para mostrarte lo que eres, lo que quieres, lo que piensas.

Quizás ese momento llega cuando subimos a un tren y no sabemos qué ocurre...

martes, 31 de julio de 2007

Stansted


Silencio. La soledad se adentra dentro de mi cuerpo.
Me siento sin fuerza a pesar de que acabo de beber una bebida isotónica que contiene la famosa taurina.
Gates 34, 35 ,36 ,37, 38...
Ryanair, EasyJet, Air Berlin...
Apenas veinte persona en toda esta zona, distanciadas por unos sillones azules.
Una muchacha lee la última entrega de la saga de un conocido mago mientras otra ojea un periódico para matar el tiempo. Otros ven el despegue y el aterrizaje de los aviones por estas enormes cristaleras. Yo escribo.

El ruido de los motores desvía mi atención al igual que ese típico niño inglés, rubio y con la carita colarada. Ahora está callado pero hace un instante hablaba graciosamente con su madre.
Please wait puedo leer en la pantalla que indican las siguientes salidas.
Nublado, así está el día y yo con el pero qué le vas a pedir al Reino Unido.

Llegan las primeras azafatas y justo detrás mía comienza el embarque de tantas personas que dirigen sus vidas lejos de de otras durante algún tiempo o simplemente vuelven a casa a reencontrarse con su vida.
Y cuántas trágicas despedidas han visto estas y otras terminales. Cuántos romances han terminado al partir, en la propia puerta de embarque.
Consciente de tantas despedidas, saludos a mano alzada, los besos y los te quieros. Los te esperaré y los vuelve pronto.
Cuidate y buen viaje.

Varado en este aeropuerto a las afueras de Londres, escribiendo con la imagen de Ross llegando a toda leche tras un alocado viaje en el taxi de Phoebe, para decirle a Rachel...
Los recuerdos se me presentan y se ríen de mí...

Sale el sol tímidamente ak mismo tiempo que un señor se sienta enfrente mía. Tiene el mismo billete que el mío. Glasgow.
15.30 Go to gate anuncia la pantalla. Yo ya estoy aquí, no he querido esperar más...
El embarque comienza...Boarding.


Tiempo de volar, de salirse del mapa e intentar quedarse entre las nubes.

jueves, 26 de julio de 2007

Una & Otra

Y llegó el momento de presentarles la historia de dos personas a las que conozco desde hace bastante tiempo. Una y Otra.

Una es romántica, sensible y siempre intenta entregarse.
Una razonable, Otra tozuda.
Otra pasa olímpicamente de todo y ve más allá. Busca el por qué, el cómo...
Una es alegre y colorista mientras que Otra es demasiado realista. Tocando el pesimismo pero sin hundirse en el.
Una es melancólica y Otra vive con su amiga la resignación.
Una controla, Otra se deja llevar.

Una tiene miedo y Otra es más valiente, pero le atemoriza que invadan su terreno. Volver a la misma historia de siempre. Ataduras.
Esta, la valiente, huye de la debilidad mostrada por Una que a veces se pregunta por lo indefinido sin saber definirlo.
Una se monta contenta en el autobús tras un día espléndido y llega Otra a oscurecerlo prediciendo el final.

Una se ruboriza en la cama mientras Otra saca el lado más pícaro para intentar acariciar un pezón o sacar un beso enloquecido.
Una se arropa junto con Otra mientras esta le pregunta: ¿otro?

Una y Otra parecen de dos mundos distintos pero habitan en el nuestro y hace poco se encontraron.
Al verse ya sabían quiénes eran. Se conocían como si llevaran años UnaalladodelaOtra.
Defectos y virtudes salieron a la luz y ni Una ni Otra abrieron la boca.

Ahora viven juntas.
Una hizo que Otra se enamorara perdidamente de ella, mostrándole que no hay que pensar más allá. Otra que sabe muy bien dejarse llevar le hizo caso mientras enseñaba a Una a obviar palabras que pudieran perjudicarles.
Con dos personalidades distintas han encontrado el equilibrio viajan, disfrutan de días en la playa y lo más importante de todo: nunca se separan.