lunes, 7 de abril de 2008

Darling

At Dianne´s

Tras el cierre de la puerta, los ojos de nuestro amigo reciben el humo del local que rezumaba alcohol por sus paredes.
Joe al saxo y George al piano acompañaban a Dianne que cantaba dejando sólo en la barra a Bob.

Uno solo le pidió mientras se desajustaba la corbata. Así el primer trago se deslizó por su garganta sin ninguna obstrucción. Encendió un pitillo y cuando levantó la mirada…
Sin pensarlo se dirigió hacia el fondo de la barra con andar cansado.
Con la copa en la mano y el cigarrillo entre los labios comenzó la conversación:

- Do you know that you´re driving me crazy?
- Really?
- Not at all. Wait until tonight.
- Shit. It´s raining.
- I know, so if you want I can drive you home…



I've got my eyes on you, so best beware where you roam.
I've got my eyes on you, so don't stray too far from home.
Incidentally, I've set my spies on you, I'm checking all you do, from A to Z.
So, darling, just be wise, keep your eyes on me.

viernes, 4 de abril de 2008

Camino indiscutible

Porque pasa sin que pueda pararlo y mi pausa favorita es cuando a tu lado duermo.
Vamos a gastarlo para poder decir que nosotros si supimos aprender a no tener miedo.
Porque si te marchas diré: bienvenida al club de los que pasan, dejan huella y se van.
Porque si me marcho te gritaré que me encantó hacerlo contigo.
Fluye sin que diga stop.
Se congela el pensamiento pero el aire fresco sigue ahí fuera.

Falsa ramera que cada día te acercas más.
Cabrón bastardo que vuela sin que me de cuenta.

Porque es inútil, apenas si puedo respirar del esfuerzo que hago.
Dejemos el impulso revolucionario que nos grita dentro de nuestro ser porque se ahoga a pesar de su lucha.
Soltemos el casco de batalla ya que no hay remedio y lo más bonito es cuando ves que no puedes hacer nada.
Punto y final. Cierras el cuaderno, apagas la luz e intentas dormir plácidamente mientras la ramera y el bastardo gastan la noche follando.

miércoles, 2 de abril de 2008

La Rendez-vous

Ella se pinta los labios. Barra de color rojo.
Se mira en el espejo cuando llaman a la puerta.
Dando la espalda, descubierta, al cuadro del fondo del pasillo, avanza por el mismo.
Suenan los tacones negros en cada paso.

Abre la puerta. Es él.

- Buenas noches, dice él mientras desciende suavemente la cabeza. Ya le ha visto ese espectacular escote y le ha hecho el scanning hasta los altos zapatos.
- Buenas noches, dice ella sonriendo. Ya no hay más palabras.

De vuelta por el pasillo alcanzan el salón. Botella de champán y dos copas.
Con una mirada, ella le pide que ponga en marcha el reproductor de cd, donde ya hay un disco que había sido elegido a medida para la ocasión. The orchard

Bailan. Se abrazan.
Él acaricia su espalda y asciende hasta el hombro donde con el pulgar desliza la tiranta del vestido que cae por el brazo derecho.
Beso en la clavícula.
Ella desabrocha uno a uno los botones de su camisa al ritmo de la música.
I can see you through any darkness
Your light it leads me on
...

La otra tiranta. Beso en el pecho izquierdo.
Ella le muerde el labio mientras el retira las copas de la bebida espumante y las deja sobre el mueble bar.
Cae el vestido hasta los tobillos. Los pantalones ya padecieron lo mismo.

Ella se esfuma de su lado y lo espera sentado en la encimera de la cocina. Donde dos horas antes había estado preparando la cena ahora iban a preparar un delicioso postre.
Él se acerca. Ella le tira un bocado al cuello.

Suspiran...I'm coming home for tomorrow from my dreams of yesterday




*Coming home, The orchard. Lizz Wright.